Análisis sobre el comportamiento de los jóvenes

Estudiantes de nuestra Facultad se propusieron indagar a jóvenes de entre 13 y 18 años sobre sus intereses, pasiones, miedos y percepciones sobre las violencias. Compartimos la nota publicada respecto a la investigación.

En el marco del Seminario de grado “Juventudes y Políticas de Juventud”, de la Facultad de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), se realizó un trabajo de campo con el objetivo de indagar a jóvenes de entre 13 y 18 años sobre sus intereses, pasiones, miedos y percepciones sobre las violencias. La idea del trabajo, según explicó el responsable del Seminario, Diego Beretta, fue tomar una “foto en movimiento”, capaz de poner en detalle cómo los adolescentes se encuentran y desencuentran, conviven y entran en conflicto en un espacio público de la ciudad, caracterizado por la coexistencia de distintos grupos juveniles que se concentran día a día, como el Parque España.

De los relatos surge que los jóvenes se sienten felices “a veces”, que este sentimiento está ligado a la calidad de vida, al derecho a hacer aquellas cosas que les gusta en libertad. Cuando se refieren a los sueños, es recurrente el deseo de irse a vivir solos y el enunciado “yo sueño con ser alguien”, destacarse en el arte, el deporte y también ser amados por las personas que eligen, por su entorno. Sobre quiénes son más importantes en sus vidas, en el trabajo aparece en primer lugar el grupo de amigos y luego la familia.

Los jóvenes reconocen al Parque España como un espacio donde se sienten a gusto. Allí pueden hacer cosas que quieren, patinar, encontrarse con amigos, conocer gente, tomar una gaseosa, escuchar música o “hacer nada al lado del río”. Es visto como un lugar donde conviven las diferencias de forma pacífica. Manifiestan que la violencia es lo que más los angustia y los hace enojar y mencionan con odio el vínculo con la policía con la que, es evidente, no han tenido buenas experiencias ni ellos ni los integrantes de sus círculos más cercanos.

También expresan que la mentira y la traición las viven con mucho dolor y enojo, pero que eso se da en la relación con los amigos y sobre todo en las de noviazgo. Otra cosa que dicen vivir con indignación son los gritos de los adultos, especialmente de padres y docentes.

Señalan la injusticia y la inseguridad como dos temas que afectan a su vida cotidiana. La inseguridad como algo que les impide el libre tránsito de sus barrios a distintos puntos de interés en la ciudad, principalmente describen los cambios que tuvieron que hacer en sus recorridos, en los horarios de vuelta a casa.

Sobre los temores, uno de los más grandes es que los maten a ellos o a alguien de la familia. Y en segundo lugar, aparece el miedo a ser robados o agredidos en la calle. En contraste, se sienten seguros en la escuela y en los lugares de alrededores, en el club donde practican deportes o en las plazas que están llenas de gente.

Ideas compartidas. El enunciado que más se repite vinculado al “Yo estoy de acuerdo” es “con los amigos”. En segunda instancia, se relevan ideas emparentadas con la libertad y el amor. En tercer lugar aparece que están de acuerdo con la legalización de la marihuana para evitar situaciones violentas con la policía.

En todas las conversaciones surge la idea de futuro como algo que está presente en sus decisiones, algo en lo que piensan e incluso a veces les da miedo. El enunciado “Yo quiero ser” se relaciona con profesiones y muchos otros ven el futuro con incertidumbre. Coinciden que los adultos muchas veces son aburridos, prejuiciosos, no escuchan y no se enteran cuando se equivocan y así se vuelven un problema para los jóvenes. Otros creen que la adultez tiene que ver con la experiencia.

En cuanto a sus rutinas, la música es una constante en el relato de los jóvenes. La escuchan cuando trabajan, en la calle, cuando estudian, cuando se juntan con los amigos y en todos los casos la seleccionan y la bajan de internet. El punk, el rock, las bandas locales de esos géneros, aparecen como las más escuchadas, así como también las radios de la ciudad. Además van a recitales de manera frecuente y también comparten videos a través de las redes sociales.

Sobre las percepciones surgidas de esta investigación, Beretta subraya las “miradas adultocentristas” que los jóvenes tienen de ellos mismos y la preocupación que manifiestan sobre “ser joven” en la actualidad, como algo problemático en relación con generaciones anteriores. Desde el Seminario se pone en crisis esta visión entendiendo a la juventud como una construcción sociocultural que debe pensarse y comprenderse como una etapa plena de la vida, que no puede seguir siendo definida como un tiempo de formación y preparación para la edad adulta.

*Integrante de la Dirección de Comunicación de la Ciencia-UNR

Fuente: Página/12