Introducción

Las Ciencias Sociales en el Siglo XXI: crisis, modelos, alternativas e incertidumbres
El siglo XXI nos encuentra tan desprovistos de respuestas como los años finales del siglo anterior. Quizá sea porque no debemos buscar respuestas sino que se requiere generar espacios de trabajo más adecuados, con propuestas cercanas a las necesidades de la sociedad y fundamentalmente porque deberíamos plantearnos un mayor compromiso con el tiempo que nos toca vivir.
Si algo tuvo la producción científica del siglo XIX y principios del XX fue la comprensión rápida de los cambios producidos en la sociedad producto de las transformaciones en los procesos productivos y la incidencia de estos cambios en las relaciones sociales, es decir en el entramado de la sociedad.
Avanzado el siglo XX hubo algunos intentos de pensar la realidad desde un punto de vista crítico, los frankfurtianos, Bourdieu y Foucault, Alain Touraine, Anthony Giddens y podríamos nombrar otros. Sin embargo , la complejidad de las relaciones sociales, las vertiginosas transformaciones, la fragilidad de los sujetos, la fragilidad de las relaciones, el impacto de las nuevas tecnologías parecen destinadas a mostrar un sujeto fragmentado, débil para pensar lo colectivo, más involucrado en tensiones subjetivas y personales que en cuestiones sociales. Como correlato de esta situación del sujeto, tenemos una sociedad con graves problemas para pensar el desarrollo con inclusión. También podemos observar que hay una pérdida de posiciones respecto a la función de las ciencias sociales. Hay una creciente sensación de pérdida de sentido, de imposibilidad para poder pensar la realidad de manera adecuada y fructífera y esto en algunos casos lleva a una depreciación de las disciplinas que se manifiestan con dificultades para decir algo respecto a las problemáticas propias de nuestro tiempo.
Quiero traer a la memoria tres preguntas que orientaron el Primer Encuentro con cientistas sociales realizado en el marco del III Encuentro del Consejo de Decanos de Facultades de Ciencias Sociales que se llevó a cabo en Villa María, Córdoba en octubre de 2003. Las preguntas son:
1. ¿Qué son las ciencias sociales hoy?
2. ¿Qué son las Ciencias Sociales en Argentina?
3. ¿Qué deben hacer las ciencias sociales?
De ese III Encuentro rescato la participación de Juan Carlos Portantiero que de manera muy clara historizó el recorrido de las ciencias sociales y situó los temas actuales que son la pobreza, las nuevas formas de organización social, los límites de la democracia, la ubicación de nuestro país en un mundo unipolar y el impacto de las nuevas tecnologías en sociedades como la nuestra.
La mayoría de los intelectuales comparten estos grandes temas pero Portantiero le agrega algo más: la necesidad de construir una visión crítica ligada a la demanda de una profesión y articular ambas en un espacio superador.
Este planteo nos retrotrae a la postura de Horkheimer respecto a la Teoría Crítica y a la necesidad de constituir una ciencia emancipadora. Pareciera ser una deuda no saldada en el campo de las ciencias Sociales.
Por largo tiempo nuestras disciplinas se acercaron con demasiado fervor a las miradas empiristas, pragmáticas, realistas podríamos decir. Esto tiñó los resultados de las investigaciones ( que no siempre debieron considerarse descartables) e influyó para que una mirada de sospecha se extendiera y se desaprobara lo producido desde ese lugar.
Curiosamente el efecto contrario también levantó críticas y repudios al tipo de conocimiento “subjetivo” y parcial que se producía.
Como vemos, recorrimos todos los caminos y aún hoy no podemos decir que hay una manera de hacer ciencia en las ciencias sociales. Probablemente sea porque efectivamente no hay una sola manera de hacer ciencia, ni en las ciencias duras ni en las ciencias blandas.
Esto implica participar de la idea de que ¿“es válido todo lo que se produzca”?. Particularmente consideramos que no debemos caer en un relativismo tan exacerbado. Hay maneras de producir conocimiento.
Reflexionar sobre la producción de conocimiento y los enfoques que a lo largo de la historia se fueron sucediendo, es parte de nuestra tarea. La pretensión es que la reflexión aporte elementos para una práctica de investigación que responda a las necesidades de la sociedad en la que nos toca vivir. No sólo buscar explicaciones sobre lo acontecido sino adelantarse para pensar los problemas y generar la agenda de lo que no puede dejar de pensarse. Es la responsabilidad de los profesionales universitarios aportar a este desafío con compromiso., creatividad y conocimiento.
Desde la materia Fundamentos Teóricos de la Investigación Social la apuesta es conocer, reflexionar, abrir el debate , aportar a la formación de los cientistas políticos, de los licenciados en Relaciones Internacionales y de los Trabajadores Sociales en un campo tan complejo, apasionante y controvertido como es el de la investigación.
Lic. Cristina Inés Wheeler

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