¿Cómo estudiamos las políticas públicas?

Bajo la inquietud de reflexionar sobre la propia tarea docente, la formación de futuros graduados y su incidencia en la práctica profesional, la profesora Cristina Díaz, docente de la Cátedra de Análisis de Políticas Públicas  en la carrera de Ciencia Política,  junto a un grupo de jóvenes investigadores,  llevaron adelante un estudio sobre los distintos enfoques y  formas  de enseñanza de políticas públicas en cinco países de Latinoamérica.

El proceso de las políticas públicas

A partir de diversas discusiones y lecturas, el grupo de investigación, parte de un entendimiento de las políticas públicas como procesos y no únicamente como un producto final y acabado.

“Para nosotros, inspirándonos en autores argentinos, como O. Oszlak y  G. O’Donnell, las políticas públicas son como “nudos” del proceso social, donde se pueden ver actuando conjuntamente a sectores de distintos niveles de la sociedad y del estado,   operando respecto de la producción de sociedad con sus dinámicas  en torno a cuestiones particulares, condicionadas por cuestiones coyunturales y no únicamente como respuestas o “entregas”. Se trata de ver las políticas como procesos y como productos a la vez.  Así, podemos comprender  la dinámica del poder  cristalizada en muchos aspectos”, explica la profesora Cristina Díaz.

A este respecto, según la investigadora, en el tablero de juego donde se desenvuelven las dinámicas de estos procesos, es importante entender que las instituciones estatales y sociales no son las únicas que intervienen.  “Además de las instituciones, operan organizaciones formalizadas, pero también actores más informales. No se puede pensar  que sólo existe lo institucionalizado, porque si no nos quedamos con sólo una parte – aunque importante –  del proceso de las políticas”.

Si bien el estudio realizado en los últimos dos años parte de  un interés puesto en la práctica docente, viendo comparativamente con otras unidades académicas latinoamericanas las similitudes y diferencias existentes con nuestro país, hay un interés más profundo que pretende detectar el  “clima actual” en la enseñanza de estas políticas, con miras a la incidencia en el ámbito público por parte de los futuros graduados.

“Cómo los que hacen políticas públicas se posicionan frente a su análisis, es un tema eminentemente político. El estar situados en una Facultad de Ciencia Política nos lleva a ver cómo nos estamos formando. Si casi América Latina toda se pone en sintonía, colocando el énfasis fundamental en la eficacia o eficiencia, como en lo años  90 o en lo que llamamos el análisis racional de políticas, donde  todo lo que se planifica y traza se hace presumiendo un   centro decisorio dominante,  un centro de poder,  es muy distinto al enfoque que considera  que las políticas operan dando cuenta de un juego de intercambio entre diferentes actores sociales,  con asimetrías de recursos, en disputas de poder,   donde en cada momento se juega un conflicto.”

 

El mapa Latinoamericano

La investigación trazó una especie de “mapa” a través de diferentes carreras de grado,  maestrías, posgrados y de especializaciones en políticas públicas correspondientes a los países de Argentina, Chile, Brasil, México y Colombia.

Argentina. Como dato  significativo en nuestro país,  los estudios de posgrado en políticas públicas son bastante jóvenes, teniendo los más antiguas un máximo de 15 años;  para el grupo de investigación este dato hablaría de cuán incipiente es el campo disciplinar en el contexto nacional.

“En Argentina, lo más interesante fue ver como el estudio de políticas públicas se nutre de otras disciplinas, quizás ajenas a la ciencia política, incluso, algunas súper aparentemente ajenas a las ciencias sociales en general”, cuenta Guillermina Curti, integrante de la investigación, en referencia a que en  institutos como la Universidad Torcuato Di Tella el estudio políticas públicas se nutre de materias como matemáticas, estadísticas o contabilidad.

Brasil y Chile. Con respecto a ambos países, Magda Bergami, encargada de su estudio, relata que la particularidad que los agrupa es el vínculo entre estado y educación: “Es interesante contextualizar este aspecto, ya que muchas de sus universidades no tienen financiamiento público. En Brasil puntualmente, se tratan más bien del interés de fundaciones, para las cuales  hay cierto financiamiento estatal pero con un sistema muy meritocrático, lo que hace el acceso a la formación sumamente selectivo,  a diferencia de nuestro país”.
“Algunos profesionales de  Ciencia Política creímos desde los ’80 que teníamos que empezar a formar en políticas públicas ya en las carreras grado,  con la convicción que la administración pública pertenece al campo de la ciencia política y no podía ser inscripta en el de las ciencias de la Administración  en general, y que sólo se trata de reconocer una rama privada y otra  pública”, recuerda al respecto  Cristina Díaz.

México. Según afirma Silvio Crudo, otro de los integrantes del equipo de investigación, le resultó interesante este país por el contexto en el que surge allí la institucionalización de las políticas públicas: “Desde los años 80 está consolidándose el cuerpo de docentes que tratan de formarse específicamente en el estudio de las políticas públicas. Hecho que llama la atención a nivel de posgrado, es la visualización de una cierta tensión en la formación, entre claros énfasis sobre la “rama política” y otra de corte más “netamente económica”.

Colombia. María del Mar Monti fue la encargada de analizar la oferta educativa en políticas públicas en Colombia y resalta que lo diferencial e interesante en este país es la metodología de enseñanza en el aula: “Observamos que para el análisis de políticas públicas se toma predominantemente la agenda gubernamental, particularmente temas relacionados a seguridad nacional, el narcotráfico, el desplazamiento de personas, todos asuntos relacionados a la seguridad nacional y enfocados desde el estudio de casos”. Con respecto al contenido bibliográfico también rescata que “más allá de estudios con una impronta fuertemente norteamericana y europea -particularmente de Francia- hay muchos autores latinoamericanos incluidos que tienen una producción muy interesante”.

Las políticas públicas en nuestra Facultad
Entre anécdotas y repasando su tránsito por nuestra Facultad, la profesora Cristina Díaz,  pone el acento sobre los desafíos abiertos a partir del bosquejo para la enseñanza de las políticas públicas.
Con respecto a la formación de los estudiantes, Díaz resalta, que históricamente “en nuestra Facultad mantenemos un ciclo básico muy denso teóricamente, denso en el sentido que abre el juego para que sus alumnos se introduzcan sólidamente en la problemática del estado actual de las ciencias sociales;  y a partir de ello adquieren las herramientas que les permiten analizar los distintos problemas que se les plantean como administradores públicos,  analistas politólogos o especialistas en relaciones internacionales; se trata de una herencia que pesa como toda herencia, de la que nos hacemos cargo, y de la que partimos para “superarla” en el sentido de hacer que nos habilite a enfrentar nuevos desafíos. En el ámbito que nos compete, específicamente,  el desafío es tomar lo mejor de esta formación del ciclo básico, para avanzar refinando los instrumentos propios del análisis racional, de la investigación social, de la hechura de las políticas y de la elección pública, ateniéndonos al mapa del campo disciplinar que nos provee G. Regonini”.en nuestra casa de estudios, que articula los niveles de grado y posgrado: “Nos sigue pareciendo que nosotros acertamos en haber dado importancia al entendimiento de las políticas públicas como procesos conflictivos, como salientes situacionales del juego de actores. Sin embargo, es necesario que no reneguemos de las herramientas más duras como  los análisis económico-financieros de las políticas (no sólo los de costo-beneficio) o los análisis de la decisión o el análisis de redes, que son instrumentos que hemos incorporado muy tardíamente en nuestra carrera, incluso en la formación de nuestros docentes. Tenemos  una tradición que es claramente desde la Ciencia Política orientada a describir y no a prescribir, y a operar inductivamente, donde trabajamos los casos en su individualidad o especificidad, pero proporcionando marcos fundados en diversos esquemas mentales y no uno solo, para que los resultados de aplicar cada uno de ellos puedan ser contrastados y así dar cuenta fundada de las consecuencias de su aplicación”.

Ficha técnica de la investigación:
Directora: Cristina Díaz. Integrantes: Natalia Galano, Guillermina Curti,  Dego Gantus, Pablo Ruggeri, Alfredo Romero, Julia Expósito, Melina Bianchi, María del Mar, Magda Bergami, Silvio Crudo y Agustina Barukel.Nombre: Tendencias dominantes del último lustro en la docencia de grado y posgrado en instituciones universitarias destacadas de Argentina, Brasil, Colombia, México y Chile.

 

Nota realizada por la Dirección de Comunicación de la Ciencia – UNR

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