COPUCI 2013: El saber es para todos

Reproducimos una nota a  Elena Gasparri, directora de la Dirección de Comunicación de la Ciencia, sobre el  3er Congreso Internacional de Comunicación Pública de la Ciencia que se desarrollará los días 11, 12 y 13 de septiembre en nuestra facultad en el marco de sus 40º aniversario.

Este año la ciudad de Rosario será sede del Tercer Congreso Internacional de Comunicación Pública de la Ciencia. Se realizará en octubre en la facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y reúne a comunicadores, investigadores, periodistas científicos, integrantes de institutos de ciencia y tecnología y profesionales de distintos países. Las ediciones anteriores se realizaron en las provincias de Córdoba y San Luis. Junto a Conicet Rosario como institución co-organizadora, el evento se enmarca además dentro de los festejos por el 40º aniversario del nacimiento de la facultad mencionada.

La comunicación social de la ciencia es una rama emergente en los últimos años dentro el campo de la comunicación. Elena Gasparri es docente de la carrera de Comunicación Social de la UNR y una de las precursoras de esta área incipiente. A su vez, es creadora y responsable de la Dirección de Comunicación Social de la Ciencia, radicada en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la UNR.

“Por mucho tiempo hubo en la ciencia una mirada difusionista que agotaba sus acciones en la transferencia de contenido. Esta concepción, que aún se puede ver en estos días, está basada en la teoría del déficit cognitivo, que plantea que la sociedad no sabe ni tiene conocimiento acerca de cuestiones vinculadas al campo científico y que la ciencia es la portadora de la verdad y de un saber que debe repartir: para democratizar las sociedades hay que distribuir ese saber”, relata Gasparri.

Según la docente e investigadora, desde hace varios años existen nuevos paradigmas tanto en comunicación como en sociología que piensan la relación ciencia-tecnología-sociedad de una manera distinta. “Primero que todo pensamos que ese déficit cognitivo no es tal, que la sociedad tiene conocimiento de lo que ocurre en el campo científico, puede no saber de metodologías, técnicas y demás, pero sabe. Entonces lo que nos planteamos es pensar esos conocimientos que circulan y su relación. De lo que se trata es de producir encuentro entre conocimientos y saberes, no de un saber sobre otro”, desarrolla Gasparri.

A esto se suma además el “carácter público de la ciencia”. “En Argentina el 90 por ciento de la investigación es financiada por el Estado: “Esto no quiere decir que tiene que haber divulgación científica porque la pagamos todos con nuestros impuestos, sino porque en sí es pública y se ocupa de problemas sociales, por esto hay una necesidad de legitimación de lo que se hace y esto se logra a través del debate”, destaca.

En relación a esto, la docente agrega que es necesario que la ciencia produzca en relación a problemas sociales y no de forma aislada, “¿de qué sirve el conocimiento si no apunta pensar y solucionar problemáticas de la sociedad?”, se pregunta.

A  su vez,  a partir de pensar que la ciencia no es la portadora de una verdad absoluta surge lo que se conoce como “controversia científica”. “Pensamos a la ciencia como un producto cultural desarrollado por actores, es decir, hay puntos de vista, no verdades. El campo científico siempre se planteó como el lugar de la duda y la incertidumbre, pero no pensaba que la sociedad podía dudar sobre la ciencia. Por eso, el debate público sirve para legitimar esos saberes” cuenta la docente y comparte el ejemplo del conocido caso de la papelera Botnia. “Ahí tenemos científicos de la papelera que investigan y producen conocimiento que dice que no hay contaminación, y del otro lado científicos de Greenpeace también producen conocimiento que dice lo contrario. ¿Y esto qué evidencia? Que no hay una verdad científica, sino puntos de vista desde donde nos paramos a mirar los problemas sociales. Desde esta perspectiva, la relación ciencia-sociedad es mucho más pareja de lo que se pensaba”, expresa.

El Congreso de Comunicación de la Ciencia es uno de los espacios de encuentro para pensar y poner en marcha estos debates necesarios sobre cómo comunicar lo que produce el campo científico. “La convocatoria es a todas aquellas personas que accionan o estudian la comunicación pública de la ciencia. Participan profesionales de distinta índole, gente que trabaja desde el periodismo, la literatura, las escuelas, los medios, los juegos, la Web, las redes sociales y también aquellos que están conceptualizando esto teóricamente. El Congreso se plantea como un escenario de encuentro”, señala la profesora.

La idea del evento de este año es hacer foco en la participación estudiantil y en la vinculación con el sector productivo. Al mismo tiempo se trabajará en desarrollar la virtualidad del mismo, para traspasar las fronteras físicas de este tipo de encuentros.

Esta nota fue publicada el día 13 de Mayo de 2013 por el diario El Ciudadano