El Postítulo celebró 10 años a puro periodismo

El Postítulo y Licenciatura en Periodismo de la Universidad Nacionalde Rosario cumplió una década de vida y quienes lo hacen posible día a día lo celebraron el pasado viernes 8 de junio en nuestra Facultad con una fiesta que tuvo la impronta de sus propios estudiantes.

En ese marco, desde las 18, el aula 305 comenzó a colmarse de estudiantes de ambos años de la carrera y de docentes de distintas cátedras. Allí se dieron cita quienes la iniciaron allá por 2003, los que trabajaron en las distintas etapas y los que lo hacen hoy. Los estudiantes, que la transitan y se esfuerzan por llegar a su título universitario; y quienes enseñan, estimulan, apoyan y promueven este desafío son los que hicieron y hacen posible que el Postítulo y Licenciatura en Periodismo dela UNR tenga ya una década de vida.

 

 

En la oportunidad, y coincidiendo además con la celebración del Día del Periodista, la directora de la carrera, Silvana Comba, presentó el Ciclo de Documentales Radiales 2012 “Cambalache Rosarino. Historias de acá a la vuelta”, producido por estudiantes del segundo año de la carrera, “en un contexto donde los saberes están distribuidos, donde prima la producción de conocimientos, de la mano de la experimentación, y donde la radio también se transforma gracias a los cambios en las condiciones de producción, circulación y consumo”.

 
La presentación, que estuvo a cargo de los docentes del Módulo de Radio de la cátedra de Laboratorio de Producción Multimedia III, Aldo Ruffinengo y Martín Parodi, consistió en once infodocumentales esparcidos entre quienes escucharon el Ciclo, atentos, “disfrutando de ese momento comunitario, recreando la vieja escucha de otros tiempos en torno a las antiguas radios a válvulas y transistores” como señaló Ruffinengo.

 

Pero esta vez, curiosamente, fueron las rítmicas manos de Parodi, moviéndose en el teclado de su notebook, las que hicieron que la radio comenzara a contar experiencias de Rosario, historias de acá y de allá, historias nuestras. Un auténtico cambalache rosarino donde se cruzaron temas como el puerto, el hockey, Fontanarrosa, la droga, Trapani, Pichincha, la mafia de los años 30, las galerías de la ciudad, la cárcel, los limpiavidrios y el jazz.

 

De ese modo, el aula 305 se transformó en un verdadero feedback entre emisores y escuchas que reconstruyeron esas historias en sus cabezas; y productores que redescubrieron sus propias producciones junto a un público. El festejo continuó luego entre pizzas y burbujas. Y el Postítulo, que ya sopló sus 10 primeras velitas, fue una fiesta.