Rastros de un pasado sin democracia

En el marco de la primera jornada del Congreso sobre Democracia, estudiantes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) dieron inicio a las ponencias estudiantiles libres tomando como eje central las consecuencias de los gobiernos de facto en Argentina.

Maria Victoria Mozzoni resumió su análisis sobre lo que denomina represión cultural en la última dictadura militar en este país, la cual explica se constituyó en el segundo pilar del Proceso de Reorganización Nacional, junto con el terrorismo de Estado. La cultura, que supone  un deseo de transformación social, fue puesta al servicio de lo que se llamó la reconstrucción del “ser nacional”. Tomando las ramas de la literatura, el cine y la música, relató cómo la biblioclastia, las prohibiciones y las listas negras fueron llevando a la autocensura de los artistas. “La pérdida de esa cultura es irrecuperable”, agrega la joven y continúa: “Lo que quedó en ese entonces fue una cultura chata, aburrida y sin motivaciones para la transformación.

La segunda ponencia estuvo a cargo de los estudiantes de la UNL, Andreína Colombo y Andrés Lacher, realizaron un análisis sobre los rastros que se pueden detectar del gobierno de Onganía. La joven sostuvo: “Si bien todos los gobiernos no constitucionales tienen algunas características comunes, el onganiato tuvo una combinación particular de los elementos”. Lo que se buscaba, continuó, era una construcción de nuevos valores y reformas en el estado. Lacher explicó lo que fue la racionalización del estado concluyendo que “las fuerzas vivas del desarrollo era el sector corporativo”.  También agregó que la administración pública estuvo en manos de una tecnocracia y del sector corporativo, y esas son las cosas que actualmente continúan.

Por último, Juan Manuel Trainer y Astor Acero, hablaron sobre su trabajo de investigación relacionado al origen de los fondos buitres en el año 1976, es decir, “sobre los procesos de endeudamiento durante el proceso”. Su hipótesis se basa en pensar que existe una articulación estructural entre muerte y endeudamiento. Sostuvieron que “hay una ausencia en la Ciencia Política del debate sobre quién es el sujeto que movilizó al golpe de Estado y cuál es el sujeto que propone el proyecto político”. Además, agregaron: “Hay una tercera dimensión en aquel gobierno de facto: fue un gobierno cívico-militar y corporativo”. “El endeudamiento, que fue muy alevoso, condenó a generaciones y generaciones”.

Al finalizar todas las exposiciones se realizaron preguntas para aclarar dudas sobre las ideas y se abrió el debate sobre el rol de la investigación académica.