Saúl Karsz: “Pensar la cuestión social. Puntuaciones para un debate”

El Congreso sobre Democracia recibió la visita de Saúl Karsz, el investigador argentino que hoy reside en Francia, y es Doctor en Filosofía y Sociología. Bajo el título de “Pensar la cuestión social. Puntuaciones para un debate” dictó un panel que fue presentado por Alicia González Saibene.

La charla estuvo enfocada en lo referido a la cuestión social. Esta está constituida por todas las acciones tendientes a negociar la convivencia pacífica de intereses divergentes dentro de una sociedad.

La exposición estuvo dividida en 3 capítulos, siendo el primero la “dimensión de una categoría singularmente difundida, la cuestión social”. Explicó que esta tiene dos distintas versiones de sí misma, una vieja cuestión social, del siglo XIX y XX y una nueva cuestión social más contemporánea, y aclaró que el tema de debate no es la cuestión social en sí misma, sinó pensarla en un marco de desenvoltura social.

El segundo capítulo tuvo que ver con el hecho de cómo está construida la cuestión social. Nos dio características de esta construcción de ella, tales como que no es natural ni divina, sino que es una construcción teórica social histórica, y es una construcción porque es una combinación de elementos. Tiene que ver con el estado de bienestar.

La cuestión social se construye contra dos adversarios: la fatalidad y la creencia en la pereza innata de la clase obrera y su mediocridad moral y psíquica. Tiene como aliados constitutivos al catolicismo social y a los humanismos, que dan forma humana a los derechos. También cuenta con lo que Karsz llama aliados indispensables.

A lo largo del tercer capítulo, el expositor mencionó los distintos aspectos que supone la cuestión social. En primer lugar, el objeto: la mejora en las condiciones de vida objetivas y subjetivas de las clases populares. En segundo lugar, los recursos. Se trata en este caso de la vasta gama de subvenciones estatales. Por último, el objetivo de la cuestión social; el sociólogo lo caracteriza como “hacer sociedad”, es decir, salvaguardar la cohesión o el lazo social.

Karsz concluyó que la cuestión social es irresoluta, porque se intenta mejorar la situación de las clases populares, pero sin modificar la estructura del capitalismo. Se trata de amortiguar los efectos de pauperización y desarticulación inducidos por las crisis del modelo. La cuestión social administra soluciones paliativas, no resolutivas, también es ambigua, y polisémica. En síntesis, está creada para evitar o aplazar la revolución social.

Al finalizar su exposición, Saúl Karsz dejó abierto al debate algunas cuestiones sobre esta misma, mediante el intercambio de opiniones con todos los presentes.

 

Laura Miyara – Ezequiel Díaz.
Revista Costados