Sobre el ejercicio de votar

El estudio desarrollado por la UNR intenta desentrañar las formas a través de las cuales se ejerce el derecho al voto. Los investigadores instalaron desde 2005 hasta las últimas elecciones, observatorios del acto electoral.

El ejercicio del voto, las relaciones entre los partidos políticos y los ciudadanos, y las prácticas clientelares son objeto de estudio de una investigación de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). El eje central de esta investigación, de la que también participaron en diferentes etapas las universidades de Cuyo, Católica de Córdoba, de Buenos Aires y Santiago del Estero, es estudiar las reglas, formales e informales, a partir de las cuales la política funciona y que hacen a la manera de ejercer el voto. «Es importante conocer y dar respuesta a interrogantes que desde la provincia que uno vive nos plantea la política, cómo se la ejerce, cómo se actúa en ella, cómo se relaciona el ciudadano con los partidos políticos», señaló Gastón Mutti, investigador y docente de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la UNR. «Nos preocupamos por los regímenes electorales, por cómo impactan sobre los partidos políticos, los candidatos, el ejercicio del voto y la representación de la ciudadanía», agregó el investigador.

El estudio desarrollado intenta desentrañar las formas a través de las cuales se ejerce el derecho al voto. Para esto, los investigadores instalaron desde 2005 hasta las últimas elecciones, observatorios del acto electoral donde examinaron con una lógica científica la praxis del ejercicio al sufragio. «Allí es donde muchos supuestos que el discurso y la practica política tienen se pueden corroborar o no; por ejemplo, si el voto en nuestro país está o no fuertemente influenciado por prácticas clientelistas», remarcó Mutti, quien lleva 15 años estudiando las características del sistema político santafesino.

En el trabajo se analizaron las mesas de votación, si eran femeninas o masculinas o mixtas, si las escuelas o lugares de votación pertenecían al centro o a la periferia o segundo cordón, y cómo influían estas variantes en la práctica al momento de elección de representantes. «Cuando se define un sistema de cupo femenino, boleta única, ley de tachas, listas sábanas o cuerpos separados en las boletas, cada uno de estos instrumentos, una vez puestos en práctica, van a tener algún impacto sobre la decisión y sobre el reparto del poder, esto es lo que nos preocupa estudiar», planteó el investigador de la UNR.

Mutti explicó que se puso énfasis en el ámbito que circunda a la escuela o al centro de votación para ver si existen o cómo funcionan las redes clientelares, observando que gran parte de los partidos políticos contrataban movilidad para llevar a las personas a votar. En la ciudad de Santiago del Estero, en el 2005, durante el día de votación, los observadores de la Universidad no conseguían taxis para ir y venir del lugar de los comicios donde cumplían con su tarea, porque estaban todos afectados al acto electoral para algunos de los partidos políticos. «Esta práctica de ‘que me vengan a buscar para ir a votar’ es una institución informal, no está escrita en ningún lado pero funciona», apuntó Mutti. «Si no me llevan a votar yo no voto», escucharon en reiteradas oportunidades los investigadores, una situación acentuada más en algunas zonas que otras. De todos modos, el docente aclaró: «Esto no es una falta a la libertad de elección del voto del ciudadano, es una relación que se establece entre éste y el partido político o el dirigente barrial».

Otra de las cuestiones registradas, aunque en muy contados casos, fue el reparto de bolsas de comida con posterioridad a la emisión del voto. «Siempre va a estar salvo el resultado final. Nadie puede garantizar que esa persona que tiene el beneficio del traslado o del bolsón de comida pueda estar ejerciendo su derecho al voto por ese partido», dijo Mutti, quien sin embargo describió cómo la justicia electoral provincial impidió en las últimas elecciones provinciales el uso de celulares en el cuarto oscuro ya que se sacaban fotos a la boleta única para demostrar qué se había marcado y así obtener algún beneficio.

La implementación en las últimas elecciones del sistema de boleta única en Santa Fe y Córdoba fue otro punto de la investigación. En este marco, un punto importante de estudio es la diagramación la boleta, ya que pueden surgir circunstancias no deseadas al interior de una votación. En este sentido se conoció que un altísimo índice de votos nulos en Santa Fe no eran votos nulos sino en blanco.

«La opción voto en blanco debe ser señalada en la boleta y cualquiera que no tenga marca es un voto nulo. Muchas personas no interpretaron de esta manera la diferencia entre ambas opciones y eso está modificando la categoría del voto y el interés o la forma en que buscó expresarse ese ciudadano», explicó el docente de la UNR.

«No es lo mismo un voto nulo que un voto en blanco porque actúan diferente en el reparto de las bancas», agregó Mutti, quien consideró que lo que quedó demostrado en esta investigación es que el formato y la diagramación de las boletas es un tema central que debe reflejar en forma fehaciente lo que el ciudadano quiere expresar al momento de emitir su voto.

Por Silvana Di Stefano,  Integrante de la Dirección de Comunicación de la Ciencia de la Universidad Nacional de Rosario, para el diario Página 12.