El evangelismo como nuevo actor político de la sociedad civil

Pablo Semán, sociólogo del CONICET y de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), brindó este martes, en el SUM del Aulario de la FCPolit, la conferencia «Evangélicos y la política: de Brasil a Argentina», en la que analizó el evangelismo y su evolución en un proceso marcado por la pluralidad y la secularización.

Semán abrió la conferencia señalando que las ciencias sociales atraviesan actualmente un momento de ataque y desacreditación, particularmente la sociología. En ese contexto, mencionó su trabajo y el de otros investigadores, como Alejandro Frigerio y Juan Esquivel, orientado a analizar cómo se fue estableciendo el evangelismo en una sociedad en la que el cristianismo era la religión predominante.

En Argentina, este proceso comenzó alrededor de 1910, con la llegada de grupos protestantes que privilegiaban la difusión del evangelio y cuya ruptura con el catolicismo les permitió crear iglesias autónomas. Otra corriente fue el pentecostalismo, que había tenido su auge a partir de 1905 en Estados Unidos, Europa y China, y que ponía mayor énfasis en la figura del Espíritu Santo.

Diversos procesos sociales y culturales durante el siglo XX contribuyeron al crecimiento de la población evangélica, en paralelo con una disminución de la población católica. Una parte importante de los evangélicos pentecostales se incorporó a iglesias de menor tamaño, donde contaban con mayor autonomía.

En Brasil, la exposición se centró en la evolución del voto evangélico. Según un estudio de Datafolha Brazil, a partir de 1998 los pentecostales se identificaron con las propuestas de Lula da Silva y Dilma Rousseff, referentes del Partido de los Trabajadores (PT). Este respaldo coincidió con cuatro victorias electorales consecutivas del espacio político. Sin embargo, el escenario cambió en las elecciones de 2018, cuando el apoyo se trasladó a Jair Bolsonaro y al Partido Social Liberal (PSL), en un contexto de mayor adhesión al conservadurismo. En 2026, según lo expuesto, volvieron a respaldar mayoritariamente a Lula.

Por otra parte, la politización evangélica en Argentina está vinculada con las condiciones económicas de los votantes al momento de las elecciones, una dimensión que también ha generado conflictos con sus propias iglesias. En cuanto a la distribución territorial, el Chaco presenta una proporción aproximada del 23 % de población evangélica.

El conversatorio concluyó con una instancia de preguntas del público, en la que Semán abordó el control social en el evangelismo y sus mecanismos de armonización, el trauma asociado a la experiencia de conversión y las disputas entre pentecostalistas y neopentecostalistas.

Por Lucio Bongarzone
Comité de Prensa Estudiantil  / Congreso sobre Democracia