Aprender sobre democracia jugando

Reproducimos la nota publicada por Rosario|12 sobre el dispositivo lúdico didáctico que promueve el aprendizaje en escuelas primarias. Un juego que fue desarrollado por docentes de nuestra Facultad.

El Juego de la Democracia es una acción de comunicación de la ciencia, realizado por las profesoras Elena Gasparri y Andrea Calamari, bajo la dirección del doctor Hugo Quiroga, cuyo proyecto de investigación “Las transformaciones Políticas de la Democracia”, fue seleccionado por la secretaría de Estado de Ciencia Tecnología e Innovación provincial en el marco del Programa “Apoyo a la actividad de científicos divulgadores y a la producción de herramientas de divulgación científica y tecnológica”. La propuesta consistió en la creación de un dispositivo lúdico﷓didáctico que promueve el aprendizaje de aspectos centrales en la “vida democrática”: la participación, los derechos, garantías y obligaciones, la división de poderes, ejes centrales de la investigación seleccionada, y cuyas respuestas pueden encontrarse en la Constitución Nacional. “El proyecto de investigación planteaba realizar una cronología histórica para ir recorriendo la vida democrática del país, retrocediendo y avanzando en función de aquellos avatares que ha tenido la democracia”, explicó Gasparri. La experiencia tuvo como entidad beneficiaria a la escuela rural provincial Nº 6408 Pedro Dürst de Roldán.

“Es un juego de mesa divertido pensado para las escuelas”, indicó Gasparri, profesora titular de la cátedra Introducción a la Comunicación Social de la Ciencia, de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Institucionales de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). La docente apuntó que el juego, más allá de la idea en términos generales, se construyó durante todo el año en talleres con las maestras, trabajando con los contenidos del proyecto de investigación de Hugo Quiroga y con los que están sugeridos en los Núcleos Prioritarios de Aprendizaje de la Nación (NAP), cuya base es la Constitución Nacional.

Para el desarrollo del juego, que contó para su ejecución con el asesoramiento de una psicopedagoga, se tomó como punto de partida que tanto las consignas como las metodologías de resolución sean conocidas. “Nos propusimos que el juego no sea un dispositivo de evaluación, si no que realmente se constituya en algo lúdico como esencia del aprendizaje de esos contenidos. Sobre esa base se establecieron distintas consignas asimilables a los juegos de mesa conocidos por los chicos; es un juego de mesa divertido que funciona como tal”, explicó Gasparri.

A partir de estas consignas los alumnos pueden, por ejemplo, realizar dibujos, pero fundamentalmente tienen la posibilidad de encontrar todas las respuestas en la Constitución Nacional. “Una de las formas de jugar es utilizando todo tipo de consigna que están especificadas a cada uno de los colores del tablero. También se puede desarrollar en diferentes entradas, ya que a partir de una consigna la maestra inclusive tiene la posibilidad de realizar una clase entera tomando al juego como disparador”, precisó la docente.

Como la idea es replicarlo para entregarlo en otras escuelas públicas; el rector de la UNR, Darío Maiorana, mantuvo ayer reuniones en Buenos Aires con el secretario de Políticas Universitarias, Martín Gil, para conseguir el financiamiento. “Siempre pensamos en una instancia de reproducción a nivel público”, subrayó Gasparri.

Si bien el Juego de la Democracia estaba pensado para alumnos de 6º y 7º grado, la escuela con la que se trabajó la implementación decidió incorporar a los de 5º grado. “La experiencia de esta extensión comunitaria que busca como campo para sus investigaciones a la escuela es muy interesante porque se benefician todas las instituciones”, precisó la directora de la escuela, Susana Morelli.

“Tenemos un proyecto basado en estrategias pedagógicas innovadoras y el juego es una de ellas”, agregó la directora de la escuela beneficiaria del proyecto, quien además recordó que cuando las autoras del proyecto se contactaron para hacer la propuesta, realizó una convocatoria de todo el cuerpo docente para consultarlo. La iniciativa fue bienvenida porque le agregaba un plus al proyecto pedagógico, además de tener la posibilidad de trabajar con la Universidad.

Morelli destacó que para los maestros, El Juego de la Democracia resultó ser una práctica innovadora ya que “tuvieron que empezar a pensar situaciones de la realidad para provocar en los chicos el desafío de investigar, que hoy mucho no les gusta; plantear encontrar las respuestas a través de un juego es interesante”.

Según la directora, a partir de estas situaciones reales que plantea el juego, los chicos “tienen que aprender a construir ciudadanía, a ponerse en el papel del ciudadano, conocer sus derechos y sus deberes. La verdad es que cuando uno desde la pedagogía piensa en el juego como estrategia pedagógica, lo piensa para el nivel inicial, pero no es la caso de nuestra escuela donde los chicos aprenden matemáticas jugando al ajedrez”.

Nota realizada Por Claudio Socolsky
En Rosario|12 sábado, 11 de agosto de 2012 .